Murciélago de Bechstein (Myotis bechsteinii)

En Izki

Las características del marojal de Izki con presencia de pies relativamente maduros, agujeros de pícidos y puntos de agua calma y estable, son las idóneas para esta especie. De hecho, se ha confirmado la presencia de Myotis bechsteinii en Izki y se ha localizado la colonia de cría en nidos de pícidos, probablemente pico mediano.

Vivienda reutilizada

Se trata de un quiróptero de tamaño medio (antebrazo entre 39-47 mm) y eminentemente forestal, ligado preferentemente a robledales de Quercus robur y Quercus pyrenaica.

Se distribuye por el centro y sur de Europa, aunque en toda su área es una especie rara, sólo abundante localmente. En la Península se la considera de distribución discontinua, ligada a áreas boscosas con abundancia de árboles viejos. En la CAPV sólo ha sido citada en el Territorio Histórico de Álava y está catalogada “en peligro de extinción”.

El murciélago de Bechstein establece sus colonias de reproducción en oquedades de árboles, casi exclusivamente en las creadas por pícidos. No se conocen colonias de hibernación y se considera que los ejemplares encontrados en cavidades subterráneas durante este periodo se refugian allí de forma excepcional.

Las colonias de cría son grupos sociales cerrados, de entre 5 y 30 individuos, formados por hembras emparentadas que se dividen y reagrupan constantemente, ocupando varios refugios cercanos a la vez. Las condiciones microclimáticas de los refugios parecen resultar decisivas a la hora de elegirlos, ya que están directamente relacionadas con los requerimientos metabólicos de la especie e incluso podrían repercutir en el éxito reproductor.

El área de campeo del murciélago de Bechstein es de entre 5 y 10 ha, con movimientos dentro de un radio de aproximadamente 1 km alrededor del refugio y desplazamientos migratorios relativamente cortos de unos 35 km entre estaciones del año.

Su alimentación es a base de insectos y artrópodos que captura durante la noche, por lo que es muy frecuente relacionarlos con la presencia de puntos de agua relativamente cercanos a los refugios. La presencia de láminas de agua libres de vegetación durante la época de cría (en julio) es fundamental para proporcionar a las hembras el aporte hídrico y de alimento que necesitan para sacar a su prole adelante. La pérdida de árboles añosos, que proveen de refugios adecuados para la especie y la modificación de sus hábitats de caza, se consideran las principales amenazas para este quiróptero.

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